
Por ley, la contraportada de los libros debería limitarse a un breve resumen del argumento y/o algunas notas biográficas del autor. Nada de cuñas publicitarias, nada de citas de notables alabando el libro, nada de eso; sólo datos, fríos y contrastables. El problema de toda esa publicidad y fanfarrias adosadas en las contraportadas es que las más de las veces va más allá de los rutinarios Un narrador ágil, una historia brillante, un final que dejará boquiabierto al lector ó En la tradición fabulística de Esopo, La Fontaine o Samaniego, Perico de los Palotes hace una aguda reflexión sobre la estupidez humana
, y se mete en charcos de los que no sale o sale en muy mal estado. Por no decir otra cosa.
El en caso de la edición de Ultramar el textito en cuestión es AMBIENTE, la opera prima de Jack Womack ha sido considerada como la naranja mecánica de los ochenta, un auténtico reto
por si fuera poco, en portada se abunda sobre lo mismo y se supera lo ya dicho: Una utopía feroz e irónica entre las visiones de pesadilla de un Ballard y la riqueza lingüística de un Burguess. Una obra inolvidable
Uno lleva leídos muchos libros y ya sabe que estas cosas hay que tomarlas con mucha cautela o, directamente, no creérselas, pero siembre habrá algún incauto que se lo creerá y finalmente acabe amoscado tras la lectura del no tan genial libro.
AMBIENTE, por supuesto, no escapa a esto. Es una aventurilla movida y con raudales de acción y, sobre todo, violencia de tal calibre que deja las maldades de Alex y sus drugos en chiquillerías de adolescentes, pero que de puro desaforada, acaba convertida en una caricatura paródica, deja de resultar creíble, y en vez de ilustrar una supuesta sociedad degenerada hasta extremos imposibles, se convierte en una sucesión de estampas pretendidamente impactantes y sin ninguna conexión entre si.
El protagonista de AMBIENTE es O´Malley, guardaespaldas del señor Dryden, hijo de El Viejo, el Dueño de Todo, tan podrido de dinero y de poder que también sobrepasa lo creíble y vuelve de nuevo a caer en la parodia. El caso es que el señor Dryden decide que es preferible que sea él, y no su padre, quien maneje el negocio familiar, e involucra a O´Malley en una conspiración en la que además mete por medio a Avalon, amante (o algo así) del señor Dryden y arrumacada con O´Malley. De cómo se desarrolla la conspiración y de los quebraderos de cabeza que supone para unos y otros trata en definitiva la novela, salpimentada aquí y allá con las ya descritas estampas de ultraviolencia y algo así como denuncia social, y es que resulta que los ambientes que dan título a la novela son un grupo de fenómenos salidos directamente de LA PARADA DE LOS MONSTRUOS. La morfología de los ambientes cubre todo el espectro imaginativo de las monstruosidades posibles. Productos de la contaminación provocada por unos vertidos tóxicos, odian a todo y a todos menos a sus papas y mamas. Además se han inventado una religión, o algo así, que atrae a otro montón de inadaptados que para parecerse a ellos se mutilan, injertan y desfiguran a propósito.
En fin, un embrollo considerable, que si bien está desarrollado con cierta gracia (si el lector se pone en modo películadetiros la novela resulta entretenida), no está rematado con tan buena fortuna. No se si a Womack se le acabó la imaginación describiendo persecuciones sangrientas, imaginando ambientes o recreando el retorcido (tanto como ellos) lenguaje de estos, pero no dejó nada para el final.
Otro detalle importante: al día de la fecha esta novela no se ha vuelto a reeditar en español. A mi estas cosas siempre me resultan significativas.
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Publicado originalmente el 29 de julio de 2007 en www.ciencia-ficcion.com

Antes de que el cyberpunk desembocara en una sucesión de tópicos y esquemas repetitivos, se escribieron algunas buenas obras adscritas a este subgénero. AMBIENTE es una de ellas.
El protagonista de esta novela es una especie de guardaespaldas de un magnate de la época. Una época que nos muestra a una Norteamérica desolada y devastada y en donde las bandas gremiales se explayan a sus anchas. Nuestro protagonista se verá envuelto en una intriga urdida para hacerse con el poder que detenta el millonario.
Aunque la obra muestra toda la imaginería cyberpunk al uso, esta no llega a cansar, quizás porque fue una novela que se escribió cuando todavía no estaba el mercado saturado de la parafernalia al efecto. Otro acierto de la novela es el uso del negohabla que es una especie de jerga que utilizan las bandas gremiales entre sí. Se ha comparado a esta novela y por la característica anterior a LA NARANJA MECÁNICA, obra con la que guarda algún remoto parecido.
Aunque ya he dicho en alguna ocasión que no me atrae el cyberpunk, reconozco que AMBIENTE es una buena novela y que en vez de cargar las tintas sobre los aspectos estéticos del cyberpunk, hace más hincapíe en la realidad social de mundo que describe. Novela que no es muy extensa y que se lee fácilmente.