
Esta novela aparece en una colección de ciencia-ficción, su autor es considerado como escritor de ciencia-ficción, pero esto no es ciencia-ficción, al menos no es ciencia-ficción en el sentido estricto del término. Más bien la obra parece una novela de espionaje escrita en plena guerra fría. Quizá los únicos retazos de ciencia-ficción que aparecen aquí son la descripción de la tecnología médica que utilizan los rusos para reconstruir al protagonista y el proyecto misterioso en el que trabaja dicho protagonista.
Lucas Martino es un científico que trabaja para los aliados en el proyecto K-88, (nunca sabremos durante toda la obra a que se refiere este proyecto). Como consecuencia de una terrible explosión, Martino resulta casi muerto, pero los rusos se adelantan a los aliados y lo rescatan. Sometidos a grandes presiones por los aliados, los soviéticos deciden devolverle a Martino reconstruido con un brazo y la cabeza metálica. Ahora la duda que se plantean los aliados es si este es o no el verdadero Lucas Martino.
Esta novela fue escrita en plena guerra fría (1958) y se nota. La intención de Budrys además de narrar los enfrentamientos entre los dos bandos, es el de ahondar en el conocimiento de la identidad humana. ¿Qué es el ser humano? ¿Cómo se puede definir?
Muchos críticos consideran a esta novela como una de las clásicas de la ciencia-ficción. Sinceramente no creo que sea para tanto, aun así no es una mala novela y se lee de un tirón (180 páginas) y en libro de bolsillo.
Este escritor nacido en Lituania, reside en Estados Unidos desde su niñez. Es muy conocido por su trabajo como crítico en las revistas Galaxy, Locus y Fantasy and Science Fiction. Aunque su obra literaria es bastante reducida, en los últimos años se ha decantado más por los aspectos literarios de las obras que por las ideas en sí mismas.
Manuel Rodríguez Yagüe en Un universo de Ciencia-Ficción (rv. 16-06-22)
Reseña en Rescepto (rv. 27-04-22)