
Nada bueno presagia la portada de este videojuego, solo por el estado nefasto en que se encuentran los dibujos de la carátula. Tampoco tenía ninguna referencia crítica al respecto, ya que el lanzamiento de este juego pasó casi desapercibido. Lo del título es mejor ni nombrarlo.
Y sin embargo me lo compré a ciegas. Efectivamente fue el precio del artículo el que me hizo decidirme, aunque afortunadamente el interior depara muchas y agradables sorpresas para ser un juego de saldo.
En su argumento nos encontramos en una colonia terrestre de un planeta llamado Redavi. Hay también una especie autóctona, los Hunjak, que harán lo imposible por eliminar a los humanos de la ecuación.
Lo fascinante de este juego radica en que a pesar de no contar con los más modernos adelantos en motores 3 D, contiene una idea argumental brillante.
Los protagonistas de las distintas misiones que debes realizar no son en su mayoría militares sedientos de sangre armados hasta los dientes, sino que además tendrás que vértelas con médicos, mecánicos y biólogos para salir victorioso del asunto. Esto hace que a lo largo del juego tengas que hacer una cosa, que en la mayoría de los juegos actuales ni siquiera se esboza. Tendrás que pensar. Unas veces utilizando a tus técnicos para reparar máquinas o trajes espaciales, otras a tus mecánicos para la apertura o bloqueo de las puertas, otras a los médicos para una recuperación rápida de los miembros de tu equipo y otras para que tus físicos puedan fabricarte armas especiales para acabar con los molestos pobladores del planeta.
Aunque el juego no está doblado y el manual que trae es ridículo, es relativamente fácil seguir la trama y saber que tienes que hacer en cada misión.
Por otro lado, tus enemigos, los Hunjak, se parecen demasiado a los Aliens, de los cuales son una copia evidente. Aunque bien pensado, cualquier especie que tenga algo que ver con la forma de vida de las hormigas es muy parecida a los aliens, así que si no te molesta que tus contrincantes sean agresivos por naturaleza, pasen por una fase larvaria y tengan una reina ponedora de huevos con muy mal carácter, el resto marchará sobre ruedas.
Creo que la única pega que le pongo a este juego es que por su dificultad no haya podido pasar de la décima misión. Es esa sensación frustrante que te produce la frase de: Esto es Imposible de Hacer. Y es una lástima. Me hubiera gustado saber que hubiera pasado con mis débiles pero inteligentes colonos.
Sugerencias: A veces, merece la pena invertir un poco más de dinero en mostrar muchas escenas o imágenes del juego en la carátula o en la contraportada, me da igual. Con ello, aunque nunca podríamos saber con total seguridad a que nos arriesgamos (los videojuegos son actualmente billetes de lotería extremadamente caros) al menos sí podríamos intuir un poco el contenido del mismo, lo cual nos ahorraría dinero en el caso de que no nos gustara y nos haría decidirnos a su compra en el caso de que sí lo hiciera.
En mi tabla mágica de los cinco elementos: Inteligencia (I), Curiosidad (C), Lenguaje (L), Imaginación (II) y trato de lo desconocido (D), la puntuación es:
ENEMY INFESTATION: I (9), C (6), L (6), II (9), D(6).