Los semiconductores son unos materiales de comportamiento intermedio, como indica su nombre, entre los conductores y los aislantes. Es decir, conducen la electricidad pero de una manera limitada y, lo que es más importante, en un único sentido. Por esta razón resultan imprescindibles para la construcción de transistores y componentes electrónicos e informáticos, pudiéndose afirmar que sin ellos no existiría la informática. Aunque existen diversos materiales semiconductores, los más habituales son el silicio, el germanio y el selenio. Habitualmente se recurre a añadirles impurezas de arsénico, boro y aluminio para aumentar su conductancia. A este fenómeno se le conoce como dopaje.